Entrevista a Gad Yola



"Descubrir la resistencia migrante en Madrid me ha brindado autoestima y comunidad"

Entrevista a Gad Yola

Gad Yola es el nombre artístico de lx activista Drag Queen antirracista nacidx en Perú y residente en Madrid. A través de sus performance drag, Gad Yola reivindica su condición de migrante racializadx queer y busca despertar conciencia sobre el racismo institucional que vive la comunidad migrante en el territorio español, especialmente sobre lxs migrantes indocumentadxs que el Estado español se complace en identificarlxs como “ilegales” para justificar un sin número de violencias racistas que son normalizadas a través de instituciones del Estado como, por ejemplo, los CIEs (Centros de Internamiento de Extranjeros). Además, Gad Yola reivindica las luchas de las disidencias sexuales desde una perspectiva decolonial, en conjunto con varixs colectivxs antirracistas y anticoloniales en Madrid.

Desde el confinamiento por el Covid-19, sigue haciendo activismo a través de las redes sociales promoviendo las donaciones a la caja de resistencia del colectivo Don’t Hit a la Negra, apoyando la campaña RegularizaciónYa, que demanda al gobierno de España la documentación de todxs lxs migrantes que no pueden acceder al servicio de salud, en  un contexto de pandemia, por su situacion irregular; y, simultaneamente, produciendo sus propios videoclips de lip syncs parodiando a artistas como bad bunny con su famoso tema “Yo perreo sola”.

Cómo repercutió en tu vida el salir de Perú y llegar a vivir a un país como España pasando a ser evidentemente migrante, racializadx, y persona queer cisgénero?

En mi vida en general creo que el salir de Perú  me ha hecho una persona más triste de lo que era cuando niño, no sé si porque se juntó el cambio que conlleva la adolescencia y el cambio de país o qué… desde querer reprimir mis raíces, mi música, ocultar a mi familia, cosas feas de las que ahora me arrepiento mucho. No me machaco pero odio haber crecido doblado por el colonialismo de Españita.  Tuve la suerte de llegar con papeles aquí por la reagrupación familiar, pero una gran parte de la gente migrante de la que me rodeaba y con la que me rodeo no se encuentra legalizada, entiendo sus problemas desde cierta distancia, pero mi voluntad está con elles y mi activismo obviamente pasa por la legalidad de todos los migrantes.

En cuanto al tema de la racialización de mi cuerpa… de repente un día me levanté y grité ¡Soy marrón! Siempre he sabido que era negro porque lo utilizaban como insulto, he sabido que era negro porque mi familia lo utilizaba como burla. Pero no he sabido lo que era estar orgulloso de ser una persona afroindígena hasta que descubrí la resistencia que nuestras ancestras tuvieron que imponer para que yo hoy piense como pienso ahora, descubrir la resistencia migrante en Madrid me ha brindado autoestima y me ha brindado comunidad. Muchas veces pienso en mi persona drag como algo comunitario, ya no es algo del ego.

Como ha sido tu experiencia con las instituciones españolas, especialmente, con la oficina de extranjería.

Más que la oficina de extranjería mi experiencia en cuanto a las instituciones españolas más violentas son con el CIE de Aluche. Cuando he ido al Centro de Internamiento de Extranjeros en Aluche nunca sentí especial interés por las personas que íbamos ahí, nunca entendí por qué una cárcel servía para hacer nuestros trámites, nunca entendí por qué conseguir una cita era tan complicado, sigo sin entender por qué me atiende un policía racista, por qué me pide que ponga la huella para renovar mi permiso de residencia. De niño uno normaliza que tengamos que estar en fila durante horas para ser tratados por funcionarios sin espejo en el alma. Ahora cuando voy sueño con quemarlo. Odio todas las instituciones en las que no tenemos cabida en general. Pero pienso mucho en nuestra educación: hoy odio mi instituto, mi universidad, odio todo lo que han representado en los aspectos  autodestructivos de mi identidad. Tengo recuerdos especiales pero siento que en esos momentos estaba demasiado alineado como para ser de verdad- que ese espíritu “crítico” que se gana en la universidad para mí no existió, por ejemplo.

Me comentabas que haces parte del colectivo Ayllu (palabra quechua que significa familia no necesariamente unida por los lazos de sangre) y participaste en diferentes acciones con este colectivo. Cuéntanos un poco sobre Ayllu y las acciones que llevaste a cabo dentro del colectivo.

Pues el colectivo Ayllú ha sido una estructura para verme a mí frente al mundo. Ubicarse.  En sí el colectivo son 5 personas “migrantes transgresores”, pero elles nos hacen partícipes a nosotres de varias de sus actividades.  Desde ir a las exposiciones como “Devuélvannos el oro” de 2018 o ir a los talleres de vogue solo para gente racializada en 2019. 

Les comenté que me gustaba hacer drag. Y elles entienden lo importante que había sido la figura del drag en relación a la construcción del género, a la escena ballroom y cómo lo performático rompe el equilibrio en la sala. Creo que todas sentimos que pertenecemos de alguna forma al Ayllu. Con Gad Yola empezamos con las fiestas del “Don’t hit a la negrx” una fiesta pro fondos autogestionada por y para gente queer racializada ahí empecé a hacer mis monólogos antirracistas; hicimos un taller juntos en verano del 2019 por el orgullo crítico “Desbordes ancestrales y otrxs abominables. Taller drag queen, drag queen” ahí nos ayudamos mutuamente a maquillarnos para marchar en la calle; ahora con el COVID 19 mi papel es más bien administrativo y no tan artístico, en el sentido de que la caja de resistencia migrante (formado por parte del colectivo Ayllú y otros colectivos más, que en el fondo son muy parecidos)  necesita alguien que gestione las transferencias y haga estos movimientos tan tediosos.

 

Llegue a tu perfil en Instagram por el video “Yo Perreo Sola” donde haces una parodia de la canción de Bad Bunny y encontré que te autodenominas como Drag Queen Antirracista y también perteneces a la Casa Drag Latina. En qué consiste tu trabajo personal como activista.

Síiii, amo juntar la palabra drag queen y antirracista o la palabra drag queen y afroindígena- nuestros oídos para nada están acostumbrados o preparados para escuchar estas palabras juntas- por eso lo repito siempre- porque a la gente no le gusta pensarse como antirracista, y porque en lo personal apela al hecho de que toda mi vida he negado mi identidad indígena y afro. Soy una persona recursera, y con poquito hago todo. Mis videoclips y mis fantasías son como una extensión de buscarme las habichuelas, porque hasta para ser drag queen hay que saber adaptarse y sacarle jugo a todo ¿que vivo en 30 metros cuadrados? No pasa nada yo cambio la posición de la luz y del fondo, para que parezca más grande ¿que uso el mismo maquillaje de hace años? Y lo utilizaré hasta que el eyeliner se quede sin tinta.

Mi trabajo personal como activista lo pienso como algo bastante local, como algo que tiene un perímetro no muy extenso, un diámetro corto pero super intenso. Mi trabajo como activista es para mí, es para recordarme todos los días que cuando hago lypsync de Victoria Santa Cruz me estoy cantando a mi yo de 6 años, o que el “Chola Soy” es rechazar el racismo que existe en el Perú. Creo un barrera entre el drag de antes y el drag de ahora- creo conciencia sobre el racismo interiorizado y el racismo super explícito en los bares de la zona gay de Madrid, en que lo queer no te quita lo racista. Subo vídeos a Youtube donde con la comedia intento sembrar algo que nadie más hace a nivel Madrid y es algo que me impresiona. Todas las décadas de activismo de las drags queens, transformistas están bien, han liberado a mucha gente gay blanca en este país, pero mientras lo hacían han perpetuado racistadas. Pues ahora estoy aquí para destruir eso. Soy consciente de que nunca lo derribaré pero por eso mismamente lo hago con tanta pasión.

Obviamente cuando no estoy drag sigo pensando igual, sigo diciendo lo mismo pero el drag es una plataforma perfecta ahora mismo, es conciso y ambigua a la vez, es serio y humorístico y el drag también debería ser radical. 

Finalmente, me gustaría que nos compartieras una frase, autorx, artista, etc. que te inspire y que fomente los saberes ancestrales del Perú o de Abya Yala.

“Abrazar nuestra identidad es poderosamente político y sanador” es una línea de un escrito de la Warmikusisita, una activista boliviana que participó en “Escupir la rabia”, un encuentro poético entorno al género y la racialización aquí en Madrid. Me inspira mucho la figura de Victoria Santa Cruz, como mencioné antes, cito un montón también a mis amigues artistes Nayare Soledad Montes o Iki Yos Piña, son todo para mí.

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